Hay semanas en la Fórmula E en las que los titulares más importantes no los escribe la pista. La del ePrix de Berlín fue una de ellas. Mientras Nico Müller y Mitch Evans se repartían las victorias en Tempelhof, fuera del asfalto se anunciaban dos movimientos que van a cambiar la cara del campeonato: el retiro de uno de sus pilares fundacionales y el inicio de una nueva etapa para su piloto más ganador de la historia.
Lucas di Grassi: el final de una era
Hay pocos nombres tan ligados a la Fórmula E como el de Lucas di Grassi. El brasileño fue el primer piloto en firmar con el campeonato cuando la serie se presentó en 2014, ganó la primera carrera de la historia en Pekín y se proclamó campeón en la temporada 2016-17 con Abt. Doce temporadas después, 153 salidas, 13 victorias y 41 podios más tarde, di Grassi anunció en Berlín que la actual temporada 12 será la última de su carrera como piloto profesional.
El anuncio llegó con la calma y la determinación que caracterizan al brasileño de 41 años. "Tras toda una vida dedicada a las carreras, 2026 marcará mi última temporada como piloto profesional y el comienzo de un nuevo capítulo", declaró di Grassi. "El automovilismo ha sido mi vida desde que tengo uso de razón. Me transformó como piloto, como persona, como padre y como ser humano."
La temporada actual con Lola Yamaha ABT no ha sido la más brillante de su palmarés, sin puntuar todavía en las ocho primeras carreras, pero eso no empaña en absoluto lo que ha representado para este campeonato. El CEO de la Fórmula E, Jeff Dodds, lo resumió bien: "Lucas no ha sido solo un piloto; ha creído en la misión de la movilidad eléctrica desde el primer día, y su espíritu competitivo ha ayudado a llevar esta serie hasta donde está hoy."
Di Grassi completará el resto de la temporada con Lola, cuya última prueba se disputará en Londres los días 15 y 16 de agosto. Además, continuará ligado al equipo colaborando en el desarrollo del coche para la era Gen4. Su siguiente paso fuera de los monoplazas todavía no se ha anunciado oficialmente, aunque se espera que permanezca vinculado al mundo de la Fórmula E en algún rol fuera de la pista.
La Fórmula E pierde a uno de sus hombres más importantes. No solo al piloto, sino al embajador, al defensor, al que estuvo desde el primer trazo en una servilleta hasta la última vuelta de una era. Eso no se reemplaza fácilmente.
Mitch Evans: diez años con Jaguar y un nuevo reto con Opel
Si la noticia de di Grassi fue la de un final anunciado con dignidad, la de Mitch Evans fue la de un cambio que llevaba tiempo gestándose. El neozelandés y Jaguar han confirmado que su relación de diez años llegará a su fin al término de esta temporada 12. Una década juntos, cuatro generaciones de coches, 15 victorias —más que ningún otro piloto en la historia de la Fórmula E—, 38 podios y tres campeonatos que se escaparon en la última carrera.
La ruptura no ha sido una sorpresa para quienes siguen de cerca el paddock. Evans reconoció antes de Berlín que no había formado parte del programa de desarrollo del Gen4 de Jaguar, una señal clara de que su futuro estaba en otro lugar. También hubo momentos de tensión a lo largo de la temporada, como en Madrid, donde las órdenes de equipo le impidieron atacar a su compañero Da Costa cuando tenía ritmo para hacerlo.
"Haber estado con Jaguar TCS Racing desde el principio y haber conseguido tanto éxito a lo largo de estos diez años ha sido increíble", dijo Evans al confirmar su salida. "Ha llegado el momento de afrontar un nuevo reto la próxima temporada."
El destino más probable, según todas las fuentes del paddock, es el nuevo equipo Opel, que debutará en la era Gen4 bajo el paraguas de Stellantis. Aunque el fichaje de Evans por Opel no ha sido confirmado oficialmente por ninguna de las partes, múltiples fuentes especializadas apuntan a que el acuerdo está prácticamente cerrado. Se espera que le acompañe el joven Théo Pourchaire, quien ya probó el Gen4 en Paul Ricard. Sería una pareja de lujo para un equipo que llega con ambición clara: su jefe, Jörg Schrott, no escondió sus intenciones al presentar el proyecto: "No estamos aquí por estar; siempre aspiras a pelear por ganar."
En Jaguar, el hueco que deja Evans apunta a ser ocupado por Stoffel Vandoorne, actual piloto reserva del equipo británico, aunque tampoco hay confirmación oficial por el momento.
Lo que sí es oficial es que Evans, pese a toda la turbulencia extradeportiva, sigue siendo uno de los grandes favoritos al título esta temporada. Con 98 puntos y a solo 3 del líder Wehrlein, el neozelandés tiene mucho que decir antes de apagar las luces en Jaguar.
Un paddock en transformación
Estas dos noticias no son anecdóticas. Son el reflejo de que la Fórmula E está en un momento de profunda renovación. La llegada del Gen4 a finales de este año va a remodelar el grid, con nuevos equipos, nuevos pilotos y nuevas dinámicas de poder. Di Grassi, el último superviviente de la primera carrera en Pekín, se va. Evans, el piloto más ganador de la historia, cambia de colores. Y mientras tanto, el campeonato sigue adelante, más competitivo y más vivo que nunca.
El pitwall os seguirá contando cómo se mueven las piezas.



