El fin de semana en Hungría está resultando complicado para Red Bull, con Max Verstappen marcando el cuarto mejor tiempo en la segunda sesión de libres, a casi siete décimas del Ferrari de Lewis Hamilton. El equipo austriaco está encontrando dificultades para encontrar el ritmo adecuado en un trazado que ha dado mucho que hablar.

Declaraciones de Pierre Waché

Pierre Waché, director técnico de Red Bull, hizo un balance relativamente fatalista después de la primera jornada de acción. "Ha habido muchas quejas: el coche era difícil de conducir, costaba resolver el problema relacionado con el importante cambio de viento respecto a la FP1, en la que era mucho más fuerte, era difícil encontrar la trayectoria adecuada y había muchos baches". Waché también destacó que "el problema es que, cuando el coche está así al límite, una pequeña perturbación afecta enormemente al equilibrio. Es algo que tenemos que corregir. El coche no está equilibrado para el piloto en estos momentos".

La búsqueda de la mejora

Aunque Verstappen fue una de las principales amenazas de Ferrari en el primer día de prácticas en Hungaroring, para Red Bull todavía no es suficiente. "Creo que está claro que no somos lo suficientemente rápidos. Tenemos que trabajar en ello y ver dónde estamos más adelante. Simplemente hay que intentar ver cómo podemos mejorar. No se pueden hacer milagros, hay que ir paso a paso", dijo Verstappen.

El alerón trasero de Red Bull

El polémico alerón trasero de Red Bull que rota sobre sí mismo ha sido vigilado de cerca por la FIA tras provocar dos accidentes de Max Verstappen. Sin embargo, el equipo austriaco asegura que tras unas pruebas en la fábrica de Milton Keynes, parece funcionar a la perfección. "Simplemente hemos rodado todo el día con ese alerón y por ahora se comporta bien. Lo hemos comprobado en la fábrica con una prueba de resistencia, una prueba bastante dura para asegurarnos de que el alerón no presenta ningún riesgo de seguridad; creo que eso es muy importante. Hoy no ha habido ningún problema", concluyó Waché.

En resumen, Red Bull enfrenta un desafío importante en Hungría, con un coche que no está equilibrado y que necesita mejorar para ser competitivo. El equipo austriaco está trabajando para resolver los problemas y encontrar el ritmo adecuado, pero no espera milagros y sabe que la mejora será un proceso gradual.