Si Aston Martin y Honda necesitaban un ejemplo perfecto de por qué deben dejar de buscar culpables por separado, Monza se lo ha dado en bandeja. El fin de semana del Gran Premio de Italia ha terminado con Fernando Alonso vigesimoprimero y Lance Stroll vigesimosegundo en la clasificación, cerrando la última fila de la parrilla mientras Pierre Gasly firmaba la pole con Alpine.

Un desastre con matices dolorosos

Alonso completó la Q1 a 1,534 segundos de la referencia; Stroll, a 1,756. Lo más incómodo del resultado no es solo la posición, sino la comparación: ambos AMR26 quedaron por detrás de los dos Cadillac, el equipo debutante de la temporada. Para Stroll, además, la eliminación en Q1 supuso su centésima vez fuera de la primera fase de clasificación en su carrera, un hito nada envidiable para el canadiense.

Aston Martin ya había identificado Monza como uno de los trazados más desfavorables del calendario para su coche, dado el peso que tiene la potencia pura en un circuito de rectas largas y solo once curvas. El déficit del motor Honda, incluso con su evolución más reciente, quedó de nuevo expuesto sin ningún lugar donde esconderse.

Watanabe cierra la puerta a las excusas cruzadas

En medio de este naufragio ha trascendido una declaración de Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, que cobra un significado especial en este contexto. Aunque sus palabras se recogieron en una entrevista durante el Gran Premio de Países Bajos y se publicaron el 4 de septiembre —antes, por tanto, del descalabro de Monza—, el mensaje encaja de forma casi perfecta con lo ocurrido en Italia.

El mensaje central de Watanabe es claro: un equipo de fábrica no progresa si cada parte señala a la otra por separado. Según planteó, ni Honda puede seguir explicando que su motor sería magnífico en el vacío, ni Aston Martin puede presentar cada nueva actualización como el principio de un nuevo amanecer. Sakura y Silverstone, resumió, deben empezar a pensar en el rendimiento global del coche, no en quién tiene más culpa.

De la esperanza de Zandvoort al jarro de agua fría de Monza

La paradoja resulta especialmente dura porque Aston Martin llegaba de un fin de semana por fin esperanzador. En Zandvoort, Honda había introducido su segunda especificación de motor y el equipo británico contaba también con novedades de chasis; Alonso remontó del puesto 18 al 9, sumando dos puntos que hasta entonces habían sido un bien escaso. Monza, sin embargo, apagó ese optimismo casi de inmediato: los libres ya anticiparon problemas, con Alonso 21º y 19º en las dos primeras sesiones, y Stroll 20º y 22º, además de un problema eléctrico que le restó tiempo de pista al español en la segunda tanda.

Honda también reconoce sus propios errores

Sería injusto reducir el mensaje de Watanabe a una reprimenda dirigida solo a Aston Martin. En la misma serie de entrevistas, el directivo japonés reconoció abiertamente que los recursos técnicos de Honda eran insuficientes cuando arrancó el programa, pese a haber reconstruido una plantilla comparable a la de su etapa anterior en la categoría. Para Watanabe, la responsabilidad recae también en la propia gestión de Honda, y las dificultades de la primera mitad de temporada llegaron a afectar, en sus palabras, al orgullo de la marca.

La pregunta que queda en el aire

Aston Martin cuenta con instalaciones nuevas en Silverstone, con Adrian Newey al frente del proyecto técnico, con un socio motorista exclusivo y con un propietario, Lawrence Stroll, que nunca ha escondido sus ambiciones. Watanabe explicó que precisamente esa determinación fue una de las razones que convenció a Honda para elegir a Aston Martin como socio, comparándola con la que vivió junto a Dietrich Mateschitz en Red Bull. Todos los ingredientes están sobre la mesa. Falta, de momento, el más importante: el coche rápido. Con apenas tres puntos en el campeonato de constructores —los tres de Alonso— y una clasificación en Monza que ha vuelto a dejar a ambos pilotos al fondo de la parrilla, la exigencia de Watanabe de dejar de repartir culpas suena menos a consejo y más a urgencia.


Fuentes: Watanabe siffle la fin du «c'est le moteur», Paddock GP · Aston Martin F1 et Honda encore humiliés à Monza, Nextgen-auto