Fernando Alonso llegó a Bakú ya con los deberes hechos en el peor sentido posible: una sanción de 25 puestos en parrilla por estrenar la parte de combustión de su unidad de potencia, asumida de antemano como el precio a pagar por intentar arreglar algo. Y aun así, ni con esas. En los Libres 2 del jueves, con apenas nueve vueltas completadas y a falta de 25 minutos para el final, el asturiano tuvo que bajarse del coche por una fuga de aceite. Otra sesión perdida en un circuito donde cada vuelta cuenta doble.
A estas alturas de 2026, ya no sorprende. Ni las vibraciones que aparecieron al inicio de temporada, ni los problemas de manejabilidad que trajo la evolución estrenada en Holanda, ni los líos con la batería que también han formado parte del percal. Bakú simplemente añade un capítulo más a una lista que no deja de crecer, y que empieza a resultar incómodamente familiar para quien ya vivió un infierno parecido entre 2015 y 2017, también de la mano de Honda, también en un McLaren que prometía mucho más de lo que el motor podía dar.
¿Se repite la historia?
Conviene recordar el contexto: esto no es una alianza cualquiera de motorista y cliente. Honda volvió a la F1 específicamente para esto, con un compromiso exclusivo con Aston Martin pensado desde cero para el reglamento más disruptivo de la era híbrida, con Adrian Newey diseñando su primer monoplaza para el equipo de Lawrence Stroll y con la ambición declarada de pelear por el título. Nueve meses después de la presentación del RA626H en Tokio, la realidad en pista es bastante menos vistosa.
Los números de Bakú lo dejan claro. En el punto de máxima velocidad, Alonso marcó 311 km/h, muy lejos de los 338 km/h de Isack Hadjar con su Red Bull Power Trains-Ford. Y el dato que más duele: hasta los monoplazas de Fórmula 2 superaron esa cifra, con el Mini de la categoría de acceso llegando a los 328 km/h. El mejor Aston Martin del día, el de Lance Stroll, se quedó en la 21ª posición a 4.056 segundos del líder; una diferencia algo menor que los 5.4 segundos de Spa, pero todavía enorme para un coche que se supone construido a medida para ganar.
Alonso, fiel a su discurso de esta temporada, sigue sin tirar la toalla en público: "No tengo dudas, al 100% se arreglará todo", repite desde hace meses. La pregunta que empieza a flotar en el paddock, y que da título a este artículo, es cuánto tiempo más puede sostenerse esa confianza sin que los resultados la respalden. Honda tiene motor fresco para el resto del fin de semana en Bakú, pero el jueves dejó más preguntas que respuestas, y la sensación, otra vez, de que a Alonso el calendario se le agota más rápido que a su unidad de potencia.
¿Dónde está el Aston Martin que sí compite?
Hay una ironía que sobrevuela toda esta crisis, y es que el proyecto de Aston Martin que más cerca ha estado de pelear por algo en 2026 no lleva librea de Fórmula 1. El Valkyrie del WEC, con Tom Gamble y Harry Tincknell al volante del #007, firmó en Spa-Francorchamps el mejor resultado de la marca en lo que va de temporada, un cuarto puesto, después de que el otro coche del equipo, con el catalán Alex Riberas compartiendo volante con Marco Sørensen, ya hubiera liderado una carrera del Mundial de Resistencia en Baréin la temporada pasada y hubiera rozado el podio en la última cita del IMSA. Nada de títulos, ni siquiera victorias todavía, pero sí la sensación de un proyecto en progresión constante, justo lo contrario de lo que transmite el equipo de Fórmula 1 este año.
Y ese hipercoche tiene, además, una cita con España de por medio: el WEC visitará el país por primera vez en su historia el próximo octubre, con las 6 Horas de Barcelona en el Circuit de Barcelona-Catalunya (del 16 al 18 de octubre), que sustituye en el calendario a la cancelada cita de Catar. Alonso, de hecho, ya se subió a una versión del Valkyrie el pasado abril, durante un parón de la F1, para un test en Paul Ricard: "Pilotar = diversión", escribió en sus redes, dejando ver unas ganas que hace tiempo no se le notan dentro de su Aston Martin de Fórmula 1. Con Newey diseñando tanto el monoplaza como el propio hipercoche, y con la brecha de resultados entre ambos proyectos cada vez más evidente, empieza a costar no preguntarse si dentro de Aston Martin no está cada vez más claro cuál es el programa que de verdad puede dar alegrías esta década.
Y ya que hablamos de motores Honda que sí ganan cosas: el que de verdad está funcionando esta temporada corre en la IndyCar, no en la F1. Álex Palou lleva el motor Honda del Chip Ganassi Racing con 5 títulos en el bolsillo, con la victoria de las 500 Millas de Indianápolis incluida y muchas victorias en el bolsillo. Que la marca japonesa tenga a un español arrasando con su motor a un lado del Atlántico mientras al otro lado deja tirado a otro español en el garaje de Bakú debería darles, como mínimo, un poco de vergüenza.
Fuentes: Nueva avería del motor Honda en Bakú: Fernando Alonso penaliza 25 puestos en parrilla (Mundiario) · La pesadilla de Fernando Alonso en la Fórmula 1 no cesa: el motor Honda penaliza al español (Infobae) · Una fuga de aceite limita el rodaje de Alonso y Aston Martin en los Libres 2 de Bakú (SoyMotor) · El WEC visitará España por primera vez: 6 Horas de Barcelona el 18 de octubre (Diario Motor) · Watch: Fernando Alonso tests Newey-designed Aston Martin Valkyrie at Paul Ricard (PlanetF1) · Alonso prueba el Aston Martin Valkyrie LM en Paul Ricard (Motorsport.com) · Aston Martin Valkyrie will race with unchanged line-up in 2026 (Endurance-Info) · Aston Martin THOR targets Le Mans progress after breakthrough Spa WEC result (Pit Debrief) · Alex Palou delivers dominant win at Barber to close in on 2026 IndyCar title (Asian Motorsport)
